Las leyes básicas de la vida. Ley Treinta y Seis.

Con esta ley se cierra el ciclo de las leyes de la vida. 



Ley del Uno.
En la Tierra experimentamos luz y oscuridad, es la dualidad que viene del libre albedrío, más allá de la 5ª dimensión sólo hay luz. 
Estemos donde estemos, todo es perfecto, todo es Divinidad y todos somos una parte de esa Divinidad.
La dualidad es una experiencia para aprender a expandir nuestra luz. Somos todos uno. En la 5ª dimensión, sólo existe una ley espiritual. Somos todos uno. Todos somos parte de la Divinidad. No existe diferenciación. Todo es uno. La oscuridad realza la luz. 
En la 5ª dimensión, haz lo que te gustaría que te hicieran a ti. Sea lo que sea que estás haciendo a alguien, a la larga te lo estás haciendo a  ti mismo. 
 
Todo el mundo se encuentra en su camino de regreso a la Fuente y no podemos emprender el camino que otro ha emprendido. Nuestra tarea es hacer las cosas lo mejor que podamos. Si eres autocrítico, tu luz brillará menos, si aceptas a todas las criaturas y rindes honor a su parte divina, ellos florecerán y tú también. 

Intento hacer aquello que predico y como es normal cometo errores. Siempre te críticas y te sientes mal cuando enseñas algo que no has incorporado a tu vida, es la parte de ti que ha aprendido la lección la que está transmitiendo la enseñanza. Relájate y sé amable contigo mismo. 

La ley de la Unidad, consiste en aceptar a todos y a todo tal como son, sin juzgar. Esto te incluye también a ti. Si estamos alejados de los demás, estamos alejados de la Divinidad. Los secretos nos mantienen encerrados tras los muros. Un secreto compartido es un muro que se ha disuelto. Tú eres la luz del mundo. Busca tu propia luz en tu interior y busca la luz en los demás. 

Cuando somos uno, no necesitamos muros de separación. La nueva espiritualidad trata sobre la creación de puentes entre religiones, pueblos y conflictos. Si haces daño a una parte de la creación de la Divinidad, te estás perjudicando a ti mismo. Si profanas la tierra, dañas al conjunto de la creación. 
Si en tu cocina hay hormigas, habla al alma colectiva de las hormigas y le dices que se marchen. Si están fuera, no tienes derecho a matarlas. Respeta a árboles y plantas y con el pensamiento diles que vas a podarlos si hacer daño. Haz caso a tu intuición en vez de buscar respuestas ahí fuera. 
La oscuridad sirve a la luz, es tu servidora y tu maestra, trasciendes la dualidad y entras en la unidad. 

Tú estás aquí para experimentar y crecer, tu espíritu es divino. Unidad es aceptar tu propia divinidad. Sólo existe el Uno. Ésa es la Divinidad y también eres tú.



Abrazo de viento a tu corazón. 









 

Las leyes básicas de la vida. Ley Treinta y cinco.



Ley de la Gracia.
La gracia es una concesión divina de misericordia; disuelve el karma y obra milagros. Puede cambiar la materia. El Universo nos ha otorgado libre albedrío para crear nuestra propia vida en un lugar donde cada pensamiento, palabra o acción se manifiesta. Puedes invocar la gracia para transmutar nuestras deudas, cambiar los sentimientos emocionales, sanar relaciones y el cuerpo físico. 
Hemos creado todas las situaciones de nuestra vida con nuestra consciencia y tenemos que aprender la lección antes de solicitar la gracia. 

Somos privilegiados ahora pues existen muchos avatares encarnados en cuerpo físico. Ellos son pura energía divina concentrada y pueden sanar mediante la gracia, pero no pueden ofrecer sanación hasta que la persona no ha aprendido la lección. La compasión, la misericordia, la empatía, el perdón y el amor incondicional son cualidades divinas que confieren gracia. 

Cuando abrimos nuestro corazón a alguien, recibimos una corriente de amor divino. Cuanta más gracia ofrecemos, más recibimos a cambio. El perdón disuelve y transmuta los bloqueos negativos, tiene lugar la sanación emocional de la actitud y del cuerpo físico, tanto para el que la otorga como para el que lo recibe. La gracia permite que tenga lugar la sanación porque las vibraciones de amor, de alta frecuencia, transmutan las vibraciones inferiores del dolor y el miedo. 
Creamos karma con nuestras actitudes, todo sentimiento negativo o conflicto es una consecuencia kármica de actitudes egoístas. 

Cuando estás preparado para sentir comprensión, compasión y perdonar, los espíritus guardianes te llevan ante alguien que puede ayudarte a liberar karma, puede ser un sanador, un libro… que transforma tu actitud. Los sanadores son canales a  través de los cuales pueden circular vibraciones de alta frecuencia. Son instrumentos de la gracia. 
Los espíritus guardianes nos ayudan a perdonar y a tomar buenas decisiones para que vivamos en la luz. 
Pide a la Divinidad que se te otorgue la gracia y te será dada. Tú puedes ayudar a traer la gracia a la Tierra. Cuanto más abras el corazón para dar la bienvenida a extraños, soltar la rabia o cuidar a los enfermos, más gracia se derramará sobre el planeta. Cada vez que rezas por otro o ayudas a otro con amor, el planeta se llena más de luz. 

Concede y recibe gracia que es la misericordia divina que libera al ser humano.







Abrazo de viento a tu corazón.




Las leyes básicas de la vida. Ley Treinta y cuatro.



Ley de la Fe.

La fe es una cualidad de frecuencia tan elevada que transciende las leyes inferiores y hace que lo imposible se haga posible y permite que se obren milagros. 

La sanación por la fe atrae a Dios. Si tienes una fe total en un resultado, éste se producirá y si te surgen dudas, se abre una posibilidad al fracaso. 

La fe elimina los temores. Fe significa escuchar constantemente a tu guía interior y tu intuición. La fe ciega es diferente, pues implica poner tu confianza en algo sin tener una base y la confianza se deposita en el lugar equivocado por falta de discernimiento, es una mera esperanza. La confianza es tener fe en uno mismo. Si tienes unos buenos cimientos de autoestima y amor propio, serás una persona relajada y resultará agradable estar contigo. 

La fidelidad es fe en una relación. La fe es la base del éxito, de la manifestación, de la plegaria y de los decretos. 
La fe mueve montañas, es la fuerza más grande que existe. Si tu intuición te dice que algo es correcto y sostienes esa visión con fe, seguro que saldrá bien. 
Lo Divino tiene fe en ti.

Abrazo de viento a tu corazón.